El obispo Emanuel Hana Shaleta fue detenido, el pasado jueves, por autoridades estadounidenses en el aeropuerto de San Diego cuando intentaba abordar un vuelo internacional. El eclecíástico estaba acusado de participar en un esquema de lavado de dinero relacionado con fondos de la Iglesia.
De acuerdo con reportes de la investigación, el religioso habría utilizado su posición dentro de la diócesis para desviar hasta 270 mil dólares, aproximadamente 4.7 millones de pesos, lo que derivó en una investigación financiera que finalmente llevó a su arresto.
Shaleta fue acusado de 16 delitos graves y las autoridades señalan que el caso podría involucrar movimientos de dinero irregulares y transferencias sospechosas, pues el religioso es señalado por ser cliente habitual del popular lugar





















































